Por: Redacción EL ESPÍA |
Con el rótulo inocente de “compilación y actualización”, Corpoamazonia acaba de poner sobre la mesa un Proyecto de Resolución que, de aprobarse tal como está, reconfigurará de un plumazo el uso del suelo en la capital del Putumayo.
El documento, publicado para “consulta” ciudadana, no solo reúne normas vigentes, sino que introduce nuevas determinantes ambientales y categorías de manejo que nunca han sido discutidas: rondas hídricas acotadas, creación de “bosques remanentes” y hasta declaratoria de Distritos de Conservación de Suelos. Todo, sin el procedimiento técnico ni jurídico que exige la ley.
Sin mapas, sin estudios, sin concertación
La autoridad ambiental omitió publicar anexos técnicos completos, cartografía georreferenciada, estudios de soporte y análisis de superposición, a pesar de que la Ley 388 de 1997 y los Decretos 1076 de 2015 y 2372 de 2010 lo exigen. Tampoco se hizo concertación con la Alcaldía de Mocoa ni consulta previa con comunidades indígenas que podrían verse afectadas.

La “participación” ciudadana se redujo a permitir ver el documento, sin entregar toda la información ni dar un plazo razonable para formular observaciones serias.
Riesgo de daño irreparable
Si la resolución se expide tal como está, traerá consigo restricciones abruptas al uso del suelo, afectación a proyectos en curso, inseguridad jurídica y potenciales conflictos territoriales. En pocas palabras: un cambio drástico sin reglas claras ni debate democrático.
En Mocoa, la pregunta que flota es: ¿transparencia ambiental o un madrugón normativo que puede costarle caro a la ciudad?