Bogotá, D.C – EL ESPÍA |
Con la presencia de parlamentarios de siete países, líderes indígenas, instituciones científicas y sociedad civil, se llevó a cabo en el Congreso de la República la tercera y última audiencia pública de la investigación parlamentaria sobre la explotación de combustibles fósiles en la Amazonía.
El encuentro estuvo marcado por un llamado unificado: detener la expansión petrolera y gasífera en el bioma amazónico, reforzando el compromiso con proyectos de ley que ya avanzan en Brasil, Colombia, Perú y Ecuador para frenar nuevos desarrollos de hidrocarburos.
Durante la sesión, el Comité Amazónico de Parlamentarios por un Futuro Libre de Combustibles Fósiles presentó hallazgos preliminares y advirtió sobre el riesgo de un daño irreversible. El representante putumayense Andrés Cancimance fue enfático: “La Amazonia enfrenta una encrucijada histórica. Nuestro deber es escuchar a las comunidades y priorizar la vida y la cultura por encima del petróleo y el gas”.
La audiencia coincidió con la cumbre presidencial de la OTCA, lo que dio mayor peso político al llamado. Desde el ámbito científico, Marielos Peña Claros recordó que el 90% del agua que consume Bogotá proviene de la Amazonía, y advirtió que el racionamiento en la capital “es consecuencia del daño que le estamos haciendo a la selva”.
El movimiento indígena también elevó su voz. Óscar Daza, secretario de la OPIAC, señaló: “Sin los resguardos indígenas la selva amazónica sería un desierto”. En la misma línea, la congresista Yenica Acosta aseguró que, pese a militar en un partido que defiende la minería, “yo me debo a mi gente, a mis pueblos indígenas, a las comunidades”.
Por su parte, la senadora Aída Avella alertó sobre las 277 solicitudes de represas en la región, advirtiendo: “No podemos permitir que especies como los delfines mueran en nuestras manos. Cuando a Bogotá le faltó agua, todos miramos hacia el Amazonas”.

El debate tuvo eco internacional. La senadora canadiense Rosa Gálvez definió la selva como “un bien común global”, mientras que Alex Rafalowicz, del Tratado de No Proliferación de Combustibles Fósiles, criticó la falta de responsabilidad de los gobiernos al seguir apostando por la extracción fósil.
La jornada concluyó con la entrega de una carta a la viceministra de Ambiente, Tatiana Roa, dirigida al presidente Gustavo Petro, en la que se exige frenar la expansión petrolera y gasífera en el bioma amazónico y establecer una hoja de ruta con plazos definidos para eliminar progresivamente la explotación fósil.
El proceso, que también incluyó audiencias en Quito y Lima, cerró con un plantón cultural en el Parque de los Hippies bajo la consigna de #AmazoniaSinHidrocarburos, camino a la COP30 de Belém 2025, donde la Amazonía será eje central del debate climático global.